Bueno hasta aquí mi andanza de paranoias y relatos sin sentido. Se cierra una etapa larga, muy larga de mi vida, y espero que comience otra. Ya no tiene ningún sentido, para mi, seguir escribiendo en este blog. Suerte a todos los que alguna vez hayan llenado de palabras absurdas sus mentes demenciales. Y como dijo algún personaje oculto tras horas de entretenimiento: “la vida puede ser maravillosa” y como esa cancioncilla que cantaba Bilbo Bolsón cuando abandona Bolsón Cerrado en compañía de los enanos:
El camino sigue y sigue
desde la puerta.
El camino ha ido muy lejos,
y si es posible he de seguirlo
recorriéndole con pie decidido
hasta llegar a un camino más ancho
donde se encuentran senderos y cursos.
¿Y de ahí adónde iré? No podría decirlo
Sin más un saludo
m3lc0r
lunes 19 de octubre de 2009
domingo 4 de octubre de 2009
El comienzo
Una oscura bruma inunda el valle acariciando sus suaves lomas, lamiendo cada minúscula forma de vida y empapándola de su frio manto. Solamente el brillo de una majestuosa luna vierte tímidos destellos originado un espectáculo de sombras y formas. Un lento viendo cabalga entre las ramas de unos otoñales castaños, arrancando sus delicadas hojas. Vagan entre un mar de tinieblas hasta que se posan en una sombra a lo lejos. Rasgadas ropas cuelgan de sus hombros. En estado de penitencia tiene sus rodillas clavadas en el suelo. Su mano derecha agarra con fuerza la empuñadura de larga espada, hundiéndola cada vez más en el frondoso suelo en el que yace. Pasan las horas de esta amarga noche, pero él no se mueve, su penitencia es larga y carga en sus hombros con el gran peso de la culpa. Nada lo inmuta, sus hundidos ojos están fijos en el suelo. Aunque aparentemente nada existe, sabe perfectamente que oculta este escondido santuario. No quiere hacerlo, es un gran riesgo… pero la culpa lo obliga, ya ha tenido su oportunidad y no ha podido. En señal de respeto levanta su pierna izquierda, usando su espada como bastón se apoya para incorporar su gran cuerpo. E inclinando su cabeza en señal de respeto:
- He sido para ti todo este largo tiempo, ahora no soy ni para mi. Tan solo esta culpa que me corroe hace de mis actos mi salvación.
Agarrando fuertemente la empuñadura de su arma con las dos manos, la eleva hasta que sus brazos no pueden más y con gran rabia, descarga su hoja contra el terreno.
- Aquí queda sellado mi destino, aquí donde una vez todo él quedó perdido.
m3lc0r
- He sido para ti todo este largo tiempo, ahora no soy ni para mi. Tan solo esta culpa que me corroe hace de mis actos mi salvación.
Agarrando fuertemente la empuñadura de su arma con las dos manos, la eleva hasta que sus brazos no pueden más y con gran rabia, descarga su hoja contra el terreno.
- Aquí queda sellado mi destino, aquí donde una vez todo él quedó perdido.
m3lc0r
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william
sábado 19 de septiembre de 2009
Inconexo
Estrellas de luna bañadas con rocío de mar. Lenta cabalgadura, en mi pesar, triste figura. Fuego fatuo que arde lentamente, imperecedero ante las adversidades. Licor de los licores, sembrados en la flor de unos labios perdidos. Verter he querido, y no he podido, las aguas mansas de la vida. Viento en contra que pierde fuerza entre rocas de sosiego. Precipitada roca de arcilla, estropicio de vísceras sin mediar ni un solo sonido. Escueto párrafo que pasa inadvertido. Sentarme quiero, a contemplar seguidamente la pálida sonrisa de una vida sin recuerdos.
Comienza el verdadero camino. Es punto de inflexión para las olvidadas almas del purgatorio. Pangea del edén, camino perdido sin interés para el crucifijo de la existencia. Esquirla de vida, alga de muerte. Dedos incansables ante las adversidades. Perdido sin sentido, ver vida para contemplar lo que un día fue, para darse cuenta de que no fue. Es y no lo es, todo al mismo tiempo. Para en realidad no ser nada. Sin sentido, frases al viento esculpidas. Esparcidos, los polvos mágicos de los sentimientos. Y tal vez olvidados para el buen hacer del odio acumulado. Una y otra vez se repite la soledad. Cada vez, y nunca en su lugar. Ver para verificar y sentir para contradecir. Mapa calcado de las venas de la ira. Escrito en otro idioma impredecible y sin matemática pura. Fórmulas magistrales que convierten números en decimales. Sin ton ni son se repiten; siete, cuatro, dos, uno, uno, tres, cincuenta, diecisiete, veintidós. 7 - 7 -7- 7- 1-1- 1- 3- 50- 17- 22. Pudiera ser para ser. Aunque en mis pies descansa el peso de mis pecados, y nadie pudiera acarrear cual grande es. Pudiera ser, 7 -4 -2 -1-1-3-50-17-22.
Líneas escritas con pluma de tigre y sangre de roble. Pierdase entre los goces de la vida, puesto que vida es suplicio y sacrificio. Y para ver, no hay que ver, sino sentir con el dolor de un corazón carente de latidos. Escupe una vez más esas frases tan sinceras. Son coros celestiales los ángeles de la muerte. Todos vendrán para esparcir sudarios. Escritos entre sollozos de lágrimas rúnicas, son los duendes de la noche que vienen por tus suspiros. Entre cementerios de sal y carne caminarás solo. Serás preferiblemente abatido por los cazadores de almas que esperan entre lo negros troncos de la esperanza. Ver los caminos marcados con restos de incansables intentos. Camina sin miedo, porque el miedo es algo que ya forma parte de tu ser. No desesperes entre luces de colores, pronto vendrá. No malgastes tus insensibles lágrimas para la desesperación de una paranoia, son simplemente frases que se repetirán entre cincuenta vidas extraviadas. Luce hoy tus mejores recuerdos para comprobar lo inútil que ha sido. Pierde tus líneas entre caracteres incoherentes. No busques, porque no encontrarás nunca esa verdad tan engañosa. Ve la efímera existencia desde el altar de tus pies. Pierde cuanto quieras perder, porque no recuperarás nunca la dignidad perdida.
Para sentir sin vivir escribo sin comprender una sola de las palabras, ciertamente contemplo sin mediar sonido ni pensamiento, postrado sin recelo de partículas suspendidas entre olas de arenosa tempestad. Para morir recito unos pensamientos sin sentido, frases inconexas de la existencia que día a día pierdo. Para escribir muero con el corazón entre agujas de pajar. Roto en mil pedazos, mi existencia acaba cuando mis sentimientos pierdan el recuerdo de lo sufrido.
m3lc0r
Comienza el verdadero camino. Es punto de inflexión para las olvidadas almas del purgatorio. Pangea del edén, camino perdido sin interés para el crucifijo de la existencia. Esquirla de vida, alga de muerte. Dedos incansables ante las adversidades. Perdido sin sentido, ver vida para contemplar lo que un día fue, para darse cuenta de que no fue. Es y no lo es, todo al mismo tiempo. Para en realidad no ser nada. Sin sentido, frases al viento esculpidas. Esparcidos, los polvos mágicos de los sentimientos. Y tal vez olvidados para el buen hacer del odio acumulado. Una y otra vez se repite la soledad. Cada vez, y nunca en su lugar. Ver para verificar y sentir para contradecir. Mapa calcado de las venas de la ira. Escrito en otro idioma impredecible y sin matemática pura. Fórmulas magistrales que convierten números en decimales. Sin ton ni son se repiten; siete, cuatro, dos, uno, uno, tres, cincuenta, diecisiete, veintidós. 7 - 7 -7- 7- 1-1- 1- 3- 50- 17- 22. Pudiera ser para ser. Aunque en mis pies descansa el peso de mis pecados, y nadie pudiera acarrear cual grande es. Pudiera ser, 7 -4 -2 -1-1-3-50-17-22.
Líneas escritas con pluma de tigre y sangre de roble. Pierdase entre los goces de la vida, puesto que vida es suplicio y sacrificio. Y para ver, no hay que ver, sino sentir con el dolor de un corazón carente de latidos. Escupe una vez más esas frases tan sinceras. Son coros celestiales los ángeles de la muerte. Todos vendrán para esparcir sudarios. Escritos entre sollozos de lágrimas rúnicas, son los duendes de la noche que vienen por tus suspiros. Entre cementerios de sal y carne caminarás solo. Serás preferiblemente abatido por los cazadores de almas que esperan entre lo negros troncos de la esperanza. Ver los caminos marcados con restos de incansables intentos. Camina sin miedo, porque el miedo es algo que ya forma parte de tu ser. No desesperes entre luces de colores, pronto vendrá. No malgastes tus insensibles lágrimas para la desesperación de una paranoia, son simplemente frases que se repetirán entre cincuenta vidas extraviadas. Luce hoy tus mejores recuerdos para comprobar lo inútil que ha sido. Pierde tus líneas entre caracteres incoherentes. No busques, porque no encontrarás nunca esa verdad tan engañosa. Ve la efímera existencia desde el altar de tus pies. Pierde cuanto quieras perder, porque no recuperarás nunca la dignidad perdida.
Para sentir sin vivir escribo sin comprender una sola de las palabras, ciertamente contemplo sin mediar sonido ni pensamiento, postrado sin recelo de partículas suspendidas entre olas de arenosa tempestad. Para morir recito unos pensamientos sin sentido, frases inconexas de la existencia que día a día pierdo. Para escribir muero con el corazón entre agujas de pajar. Roto en mil pedazos, mi existencia acaba cuando mis sentimientos pierdan el recuerdo de lo sufrido.
m3lc0r
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martes 11 de agosto de 2009
2230 km de historias
2230 km de experiencias vividas. Los días no cuentan, las horas pasan fugaces, los sentidos es lo que he buscado, las vivencias es lo que atesoro. No importa el tiempo que he recorrido, ni los pasos que he dado, tan solo he revivido y por puñado de segundos he vuelto a sentirme como en el pasado. He cabalgado a los lomos de la historia las vivencias acontecidas hace siglos. De la mano de simples piedras colocadas he vuelto a sentirme como antaño. Ciñendo mi espada en la reconquista de un sueño. He pisado fuerte los templos por los que mis manos esbozaron hace siglos, tesoros de recuerdos. Todo sigue en calma y sosiego, tal como una vez mi vida dejó a un lado. Sentimientos olvidados, perdidos en lo profundo de mis recuerdos, florecen cual imagen reflejada en una simple gota de alma. Ver y contemplar, a las puertas de esta enorme catedral de la vida, que somos tan pequeños como nosotros mismos nos hacemos sentir. Cruzar el umbral, y adentrarme en estos fríos muros de un recuerdo apasionado. He sentido como empequeñecía ante tanta inmensidad. Y para mis adentros pude decir; “he vuelto a casa”.
Tras mis pasos primitivos he dejado tal inmensidad para introducirme un poco más en los adentros del recuerdo. Y por fin volví a pisar tierras lejanas que me traen recuerdos mejores de sonidos olvidados en el tiempo y que tan solo puedo recordar hoy en día. Coro celestial que me acompaña tras suaves lomas vestidas con mantos verdes. Piedras colocadas para lucir esta gran túnica. Deleite para la vista contemplar tal bello paisaje. No podría ni imaginar por un segundo que mi vida quedaría aquí. Un trozo de mi alma quedará para siempre en esta tierra, un trozo de mi vida quedó hace ya incontables años al son de mis incontables vidas. He vuelto a renacer ante tanta inmensidad. Y hasta he podido escuchar el viento susurrándome al oído la vuelta de nuevos días venideros. Ante esta tierra mi corazón quedará, una vez más, para siempre enterrado en sus verdes lomas, ante esta tierra lloraré en silencio por ser necio de negarla una vez más.
Y ansiando la tierra que quise que me reconociera como suya, embrujado por cada noche pasada, parto hacia nuevas tierras y nuevos recuerdos. Sentado, miro atónito tal maravillosa construcción. Antaño mis manos, castigadas por las inclemencias, posaron cada una de estas esculpidas piedras para el deleite y para la grandeza. Ahora me siento insignificante, perplejo ante esta inmensidad que me hace reflexionar la grandeza, y a la vez la estupidez, de eso que llamamos humanidad. He vuelto a estar al lado de los míos, he vuelto a sentirme integrado por las palabras que de boca una vez escuché y ahora tengo que conformarme con insulsas adaptaciones. He querido llorar de rabia, como una vez lo hice ante la indecencia y el atropello de aquellos que se creen superiores. Pero recordar antiguas vivencias me hace comprender que los grandes personajes a los que acompañé serán siempre eso; grandes de espíritu y hábiles en mente. Entre estrechas calles corrijo cada uno de los elementos arquitectónicos que fallan en esta burda composición que nada se asemejan a mis añorados recuerdos. Pero, tal vez, cada uno de esos recuerdos, cada rincón que me ha devuelto la vida, estarán siempre en su lugar. He de dejarlo todo, he de dejar de recordar, para querer soñar la siguiente vida.
2230 km a tu lado, metros que se pierden en recuerdos. Tesoros de centímetros guardados en la bolsa del tesoro. Acarreo cada milímetro que anduve entre mis más codiciados tesoros. 2230 km de historias vividas y 2230 km de vivencias de las que un siglo más he vuelto a recorrer a tu lado.
Tras mis pasos primitivos he dejado tal inmensidad para introducirme un poco más en los adentros del recuerdo. Y por fin volví a pisar tierras lejanas que me traen recuerdos mejores de sonidos olvidados en el tiempo y que tan solo puedo recordar hoy en día. Coro celestial que me acompaña tras suaves lomas vestidas con mantos verdes. Piedras colocadas para lucir esta gran túnica. Deleite para la vista contemplar tal bello paisaje. No podría ni imaginar por un segundo que mi vida quedaría aquí. Un trozo de mi alma quedará para siempre en esta tierra, un trozo de mi vida quedó hace ya incontables años al son de mis incontables vidas. He vuelto a renacer ante tanta inmensidad. Y hasta he podido escuchar el viento susurrándome al oído la vuelta de nuevos días venideros. Ante esta tierra mi corazón quedará, una vez más, para siempre enterrado en sus verdes lomas, ante esta tierra lloraré en silencio por ser necio de negarla una vez más.
Y ansiando la tierra que quise que me reconociera como suya, embrujado por cada noche pasada, parto hacia nuevas tierras y nuevos recuerdos. Sentado, miro atónito tal maravillosa construcción. Antaño mis manos, castigadas por las inclemencias, posaron cada una de estas esculpidas piedras para el deleite y para la grandeza. Ahora me siento insignificante, perplejo ante esta inmensidad que me hace reflexionar la grandeza, y a la vez la estupidez, de eso que llamamos humanidad. He vuelto a estar al lado de los míos, he vuelto a sentirme integrado por las palabras que de boca una vez escuché y ahora tengo que conformarme con insulsas adaptaciones. He querido llorar de rabia, como una vez lo hice ante la indecencia y el atropello de aquellos que se creen superiores. Pero recordar antiguas vivencias me hace comprender que los grandes personajes a los que acompañé serán siempre eso; grandes de espíritu y hábiles en mente. Entre estrechas calles corrijo cada uno de los elementos arquitectónicos que fallan en esta burda composición que nada se asemejan a mis añorados recuerdos. Pero, tal vez, cada uno de esos recuerdos, cada rincón que me ha devuelto la vida, estarán siempre en su lugar. He de dejarlo todo, he de dejar de recordar, para querer soñar la siguiente vida.
2230 km a tu lado, metros que se pierden en recuerdos. Tesoros de centímetros guardados en la bolsa del tesoro. Acarreo cada milímetro que anduve entre mis más codiciados tesoros. 2230 km de historias vividas y 2230 km de vivencias de las que un siglo más he vuelto a recorrer a tu lado.
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sábado 18 de julio de 2009
Y un dia...
Y un día te levantas y te das cuenta de que todo a cambiado. Cierto es que estaba presente, pero nunca quisiste afrontar la realidad. El peso de los años recae en tus jodidos hombros. Y ya has perdido la noción de lo que llamas felicidad. En ese asqueroso día de tu vida te das cuenta que ya nada cuenta, aunque quieras meter la cabeza en algún lado del que nadie sepa de ti, es inútil. Puesto que ya sabes que nadie quiere saber nada. Es cuando ves por fin la oscuridad en lo que tú creías que era luz. Ves el horror en unas falsas sonrisas y unas palmaditas en la espalda que penetran como puñaladas traperas. Es el infierno de tus pecados, es la forma que han tomado tus pesadillas para convertirse en realidad. Simplemente puedes joderte y hundirte, aunque, cierto es, que eso solamente es una medida cobarde. Y que la autocompasión que llevas sólo es una excusa para no hacer frente a la realidad.
Un día te levantas y mandas todo a la mierda. Ese día eres feliz. Has cambiado y ves que todo es distinto. Olvidas cuando te hace sufrir y miras hacia adelante para ver un nuevo amanecer. Recorres cada uno de tus deseos fallidos y planificas meticulosamente los nuevos sueños. Un día te levantas soñando que puedes volver a soñar y que la oscuridad por fin deja paso a una ilimitada versión de nuevas promesas. Y de nuevo te levantas, al día siguiente, con las ideas cambiadas, con prosperidad en lugar de fracaso, con sueños en lugar de traiciones, con vida en lugar de muerte. Y pisas fuerte el suelo en el que tus pies se apoyan, sabiendo que ese es tu día y que nadie puede cambiarlo. Caminas sin miedo por sendas que no te llevan a la desesperación.
Un nuevo día comienza cuando tú quieres que comience. Ese día puede ser hoy. ¿A qué esperas para comenzar?
Un día te levantas y mandas todo a la mierda. Ese día eres feliz. Has cambiado y ves que todo es distinto. Olvidas cuando te hace sufrir y miras hacia adelante para ver un nuevo amanecer. Recorres cada uno de tus deseos fallidos y planificas meticulosamente los nuevos sueños. Un día te levantas soñando que puedes volver a soñar y que la oscuridad por fin deja paso a una ilimitada versión de nuevas promesas. Y de nuevo te levantas, al día siguiente, con las ideas cambiadas, con prosperidad en lugar de fracaso, con sueños en lugar de traiciones, con vida en lugar de muerte. Y pisas fuerte el suelo en el que tus pies se apoyan, sabiendo que ese es tu día y que nadie puede cambiarlo. Caminas sin miedo por sendas que no te llevan a la desesperación.
Un nuevo día comienza cuando tú quieres que comience. Ese día puede ser hoy. ¿A qué esperas para comenzar?
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domingo 21 de junio de 2009
Personaje del Mes
Después de leer un libro o una saga, siempre nos queda ese personaje especial y entrañable que siempre lo recordamos. En mi caso, uno de los personajes que más me ha llamado la atención es el mago sartan Zifnab. Uno de los personajes "secundarios" con más enganche que he leido. Dejo un pequeño trozo de la conversación con el señor del nexo:
"Xar frunció el entrecejo y avanzó hacia el viejo (Zifnab) hasta colocarse tan cerca que su aliento movía las delicadas canas de su desconocido compañero.
_ Vas a decirme quien eres, de lo contrario puedo hacer que los próximos minutos te resulten muy desagradables_
_ Si, no tengo la menor duda de que podrías_.
La expresión vaga abandonó los ojos del viejo y los dejó llenos de un color indecible, un dolor que Xar no soñó en poder reproducir jamás
_ Pero todo lo que me hicieras sería inútil _ continúo con un suspiro _. Te aseguro que no se donde está la Séptima Puerta. Nunca he estado allí. No estaba de acuerdo sabes?. Quería detener a Samah si podía. Así se lo dije. Los miembros del Consejo enviaron a los guardias y me llevaron por la fuerza. Necesitaban mi magia. Soy un hechicero muy poderoso -. El anciano le dirigió una sonrisa breve y apenada -. Pero cuando los guardias se presentaron yo ya no estaba. No podía abandonar a la gente. Esperaba poder salvarla. Y por eso me dejaron atrás. Me abandonaron. En la Tierra. Y vi el final. Vi la separación
El anciano tomó aire con respiración temblorosa antes de proseguir:
_ yo no podía hacer nada. No había remedio. No había salvación posible para la gente, para ninguna de las “lamentables pero inevitables bajas civiles” Samah dijo que era una cuestión de prioridades Y los supervivientes quedaran en mejor situación. Y así Samah los abandonó a la muerte. Yo lo vi .... lo vi todo.
Un pronunciado temblor recorrió el delgado cuerpo del anciano. Sus ojos se llenaron de lágrimas, y una mueca de horror empezó a contraer su rostro: una mueca tan espantosa, tan horrible, que Xar, a pesar de si mismo se echo atrás con repugnancia.
El anciano abrió sus finos labios como si fuera a lanzar un grito, pero no surgió de ellos ningún sonido. Sus ojos se abrieron mas y mas, reviviendo unos horrores que sólo él podía ver, que sólo él podía recordar.
- Los incendios que devoraban ciudades, llanuras y bosques. Los ríos que bajaban rojos de sangre. Los océanos en ebullición cuyo vapor ocultaba el sol. Los cuerpos quemados de los incontables muertos. Los vivos que corrían de un lado a otro sin tener donde refugiarse.
-Quien eres tu?, inquirió Xar perplejo, que eres?
Quien eres repitió Xar?. El señor del Nexo clavó la mirada en los ojos del viejo..... y lo que vio n ellos fue la locura. Su constatación cayó como un telón final que amortiguó los recuerdos, apagó los fuegos, cubrió los cielos al rojo vivo y barrio el horror
La locura un don o un castigo?
¿Quién eres? repitió por tercera vez
¿Qué como me llamo? El viejo le dedicó una sonrisa inexpresiva vacía . Mi nombre es Bond, James Bond"
El viejo solto el aire de los pulmones con una especie de estertor, y la saliva le salpicó los labios
— ¡Creí que no darían nunca con ello! —afirmó el dragón, exasperado—. Me tomé mi tiempo para subir ahí arriba y aún me hicieron esperar y esperar. No se puede abusar de los gruñidos y babeos, ¿sabes?, o pierdes efectividad.
— ¡Siempre protestando! ¿No sabes hacer otra cosa? —Replicó Zifnab—. No me has dicho nada de mi actuación. « ¡Huid! ¡Escapad, estúpidos!» Creo que el papel me ha salido bordado.
—Gandalf lo hacía mejor.
— ¡Gandalf! —exclamó Zifnab, enojadísimo—. ¿Qué significa eso de que «Gandalf lo hacía mejor»?
—Él daba a la frase más profundidad, más carga emotiva.
— ¡Pues claro que le daba carga emotiva! ¡Él tenía un balrog colgado de su ropa interior! ¡Así, también yo emocionaría!
— ¡Un balrog! —El dragón agitó su enorme cola—. ¡Y supongo que yo no soy nada! ¡Soy hígado picado!
— ¡Lagarto picado, diría yo!
— ¿Qué refunfuñas, hechicero? —inquirió el dragón con una mirada colérica—. Recuerda que tú sólo eres mi acompañante. Podrías ser reemplazado...
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